En México, uno de cada tres niños y adolescentes y siete de cada diez personas adultas tienen obesidad o sobrepeso. De los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), México ocupa el segundo lugar con esta condición. Sabemos que la obesidad repercute en la calidad de vida de las personas y también es factor de riesgo de enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión y otros padecimientos cardiovasculares.   

La atención de este problema público es multidimensional y requiere una atención integral, de diferentes sectores de la población (gobierno, organizaciones sociales, empresas y familias). El consumo de alimentos de cada persona tiene que ver con el aporte nutricional, pero también la costumbre y el costo. Un elemento que se ha utilizado recientemente en México (y otros países como Chile) es proveer información de los productos que se consumen mediante el etiquetado frontal con sellos según el exceso de calorías, grasas, sodio, edulcorantes y colorantes que tienen los alimentos procesados. Este etiquetado busca incidir en la decisión de compra de productos alimenticios, de manera que las personas elijan los alimentos que contienen menos sellos o ninguno.  

La evidencia acerca de la efectividad de los etiquetados es mixta, pero parece ser el enfoque dominante para proveer información del contenido nutricional a los consumidores en los últimos años. Sin embargo, se comentó en el Webinar, la medida no es integral pues excluye a la comida rápida, así como la que se vende en puestos callejeros. Además, no ofrece información sobre las porciones que las personas normalmente se comen ni considera las diferentes necesidades que tienen niños, adultos mayores, deportistas, mujeres embarazadas, etc.  

En StreamicsLab investigamos cuál es el contenido de la conversación que las personas tuvieron en redes sociales (Twitter) acerca del etiquetado, además de hacer un sondeo ilustrativo sobre el tema. Los resultados de estos ejercicios los presentamos en Facebook Live el 3 de noviembre pasado ¸ con la participación de la nutrióloga Carmen Ruiz y nuestro CEO, Oscar Kaufmann  

Entre los resultados más importantes que encontramos es que la conversación incluyó una narrativa pública con énfasis en el vínculo entre los etiquetados y la promoción de la salud, que retomaron los consumidores con un amplio conocimiento sobre esta iniciativa y una aceptación mixta de sus efectos. En general, las personas consideran que es necesario contar con una política pública integral para atender el problema de la obesidad ya que esta condición obedece a múltiples factores.  

En el Webinar se comentó también que prácticamente todas las personas conocen los nuevos etiquetados, pero la información que proporcionan puede ser confusa debido a que solo indica el exceso de ciertos elementos, potencialmente dañinos para la salud.  Es posible que no resuelvan el objetivo que se busca, que es incidir en una alimentación más equilibrada. Algunas opciones que nos compartió la nutrióloga invitada, Carmen Ruiz, son informar sobre las porciones a las personas, todo se puede, pero en cantidades moderadas, según las necesidades de cada individuo.  

La discusión sobre cómo informar a los consumidores no es concluyente. Los resultados de la escucha en redes muestran cierto respaldo al modelo de los etiquetados. Sin embargo, la eficacia de estas medidas debe evaluarse con evidencia e incluir la participación de la industria para obtener resultados a largo plazo. Solamente con una visión integral y la participación de diferentes sectores podrá encontrarse una manera efectiva de promover la alimentación equilibrada de las personas. – 

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